Guaraníes y JesuitasEn sus orígenes la tribu guaraní ocupaba diversas regiones de Sudamérica. Antes de la conquista, como la mayoría de los pueblos, acostumbraban a no usar vestimentas, pintarse el cuerpo y utilizar diversos accesorios.
Solían construir casas , con troncos, hojas, barro y paja. Eran construcciones sólidas que habitaban de por vida, ya que eran sedentarios.
El cultivo de la tierra era la actividad económica principal. Los productos: maíz, zapallo, batata y mandioca.
Si bien eran polígonos, una regla cultural fue darle a las mujeres todas las comodidades, por lo tanto sólo los ´´ricos´´ ejercían.
Eran monoteístas y el poder religioso lo detentaban los chamanes, brujos respetados por la comunidad toda.
Aquí nos detenemos, para desarrollar las misiones jesuíticas en la Mesopotamia. Por que la cuestión religiosa fue el móvil que llevó a la creación de un sistema sociopolítico particular que al día de hoy conlleva debates historiográficos. Básicamente porque por un lado se critica la misón religiosa y la imposición del cristianismo, pero por el otro se afirma que la presencia de los jesuitas fue una traba para españoles y paulistas que pretendían sacar del monte mano de obra esclava.
A principios del siglo XVII la corona española ordenó a los padres jesuitas la evangelización de las tribus guaraníes.
El mensaje que debían expresar era el de Cristo y el Evangelio. Para ello los canales de expresión cultural fueron múltiples: la música, la pintura, el tallado, la arquitectura, la cerámica, la lengua guaraní, la escultura en piedra. A diferencia de otras formas de conquista, las compañias de Jesús intentaron preservar ciertos rasgos de la cultura guaraní, tal vez una astuta manera de tenerlos ´´de su lado´´.
Puede decirse que la acción de los Padres fue educativa. Cabe destacar que se respetó el uso de la lengua guaraní, idioma que los jesuitas aprendieron y adoptaron.
“El guaraní fue la lengua de las misiones, hasta para los Curas de los pueblos, pese a que la Corona reiteradamente insistía en la necesidad de imponer la lengua castellana en las reducciones. En el delicado y profundo proceso de educar al guaraní en el evangelio se usaron todos los instrumentos disponibles. Se educaba al indígena no solamente a través de la prédica cotidiana, que podría darse en la escuela a los niños y jóvenes o en el sermón de la misa a los adultos. La educación y la cultura reduccional se impartían también por medio de símbolos y elementos significativos. Las cruces en las cuatro esquinas de la plaza o la cruz erigida como mojón en el lote del abambaé, el rosario pendiente del cuello, la imponente fachada del templo, la capilla instalada a la vera de un camino, las pinturas, estatuas y esculturas, los pequeños nichos con imágenes religiosas presentes en las viviendas de los indios, los músicos y el coro conmoviendo a la multitud, los pétalos de flores aromáticas maceradas en alcohol y esparcidas por el piso del templo. Factores todos que “educaban” en una atmósfera muy particular y cautivante. El guaraní se incorporó en toda su plenitud a dicho proyecto y lo hizo suyo, al punto de avivarlo otorgándole un dinamismo propio.” http://www.territoriodigital.com/herencia/indice.asp?herencia3/paginas/cap13
En nuestra primera publicación en el blog comentamos que al comenzar a investigar nos topamos con una noticia publicada en el diario Clarín (www.clarin.com/diario/2005/06/25/sociedad/s-04815.htm) que informa que se encontró durante 2005 una importante colección de libros pertenecientes a los jesuitas. A partir de eso, nos concentramos en la figura del libro como puente material entre las culturas y los sucesos. Indagando, entre los tantos datos que encontramos sobre las misiones jesuitas fundados entre los pueblos guaraníes notamos la importancia que se le dio a las obras impresas. Obtuvieron una imprenta . La tinta la sacaban de la yerba mate. Así se imprimieron obras en diveros pueblos.
La religión era el tema central del contenido, a veces en latín y muchas en guaraní. La catequización del indígena era la prioridad. Y ellos mismos llegaron a ´´publicar´´.
A través de los libros y de su circulación los jesuitas y los indígenas se instruían.No faltaba una biblioteca en cada reducción. Inentarios del siglo XXVIII muestran lo cuantioso y variado de las publicaciones, que incluían temáticas tales como historia, literatur, gografía y filosofía